jueves, 4 de diciembre de 2008

Cómo trabajar las dificultades de atención


El papel de la escuela ante los trastornos por déficit de atención.

Sería interesante que en las prácticas escolares pudiéramos tomar seriamente la necesidad de contemplar de un modo no escindido a las relaciones entre sujeto y situación, entre sujeto y contexto. En tal sentido, el aprendizaje y el desarrollo debieran entenderse como variaciones de las formas de participación de los sujetos en las actividades culturales. Esto es participar, es tanto tomar parte como fundamentalmente ser parte.
No olvidemos, que según Vigotsky, el desarrollo consiste en variaciones que se producen en la forma en que los sujetos comprenden y participan en las situaciones educativas. Esto naturalmente no significa que les estemos atribuyendo a los propios chicos las causas suficientes de su aprendizaje o desarrollo. Del mismo modo que tampoco significa que cuando el aprendizaje no se produce, reduzcamos su explicación, como suele hacerse con frecuencia, a atributos o capacidades del sujeto, evaluadas en abstracto o de modo descontextualizado.
Pero sí es importante tomar como referencia que desde la mirada sociocultural, sea cual fuere el estado de la estructura biológica, las deficiencias en el aprendizaje se pueden exacerbar o minimizar por medio de la interacción social, tanto en contextos de tipo familiar como escolar.
Es dable decir entonces que la vida escolar es una práctica social cargada de una multiplicidad de sentidos, que nos obliga a ubicar el tema de la significatividad.
La cotidianeidad de las aulas y el análisis de sus condiciones nos indican que es muy difícil recortar los problemas de ineficacia de las estrategias de enseñanza, de las resonancias y sentidos que produce o no en los sujetos – tanto alumnos como docentes – la experiencia escolar. Es hora entonces de que revisemos el formato escolar graduado y simultáneo. Formato que espera producir un rendimiento homogéneo de los alumnos según sus promedios de edad, en todas las áreas del conocimiento a la vez y en grupos que deberán realizar en líneas generales las mismas actividades al mismo tiempo
…Prácticas escolares que explicita o tácitamente (ante la inmensa cantidad de niños que no cumplen con las expectativas de ritmo normalizado) sospechan sistemáticamente de sus capacidades o de los supuestos déficits que portan ellos, sus familias, sus culturas de origen, etc (Baquero, R. 2007).